EL MIEDO A NO SENTIR


Huíamos, como dos suicidas embravecidos que buscan su fin.

Parecía como si el mundo estuviese a punto de estallar, como si nuestros últimos días juntos se hubiesen hecho añicos, como si la vida pendiera de un hilo fino, enraizado a nuestros corazones.

Huíamos en sentidos opuestos sin mirar atrás, sin tener en cuenta la longitud de aquel fino riel que separaba la vida de la muerte.

Una contrareloj que ahogaría nuestros sentimientos, marchitos ya por el tiempo, asesinando nuestros corazones y liberando nuestras almas al viento.

Sentí miedo a no sentir y eso me mató. Aquella carrera a vida o muerte, hizo añicos mi corazón.

Pero a veces, es necesario hacerlo así.

No es más valiente quien se queda, por miedo a no encontrar, que quien se marcha porque sintió que ya no sentía más

9 comentarios:

J. dijo...

¡Joder! Me dejas mudo.

Anónimo dijo...

Si, a mi también me deja muda. La mayoría de las veces.

No huí. Te fuiste (enfadada). Y sigo pensando que sin razón. Una pena el reencuentro después de varios días y una pena de despedida.

Anónimo dijo...

me estás diciendo algo en clave?
puedes decírmelo por teléfono si quieres. NO TENGAS MIEDO

Anónimo dijo...

No me gusta alejandro Sanz, pero canta una frase que me encanta.

"no hay más miedo, que el que se siente, cuando ya no se siente nada".

it

J. dijo...

Bien pescada la frase, It.

J. dijo...

Aunque: Hay un miedo mayor. El miedo a sentir.

Anónimo dijo...

Ay javi, no estoy de acuerdo. Se siente miedo a sentir, sin duda, pero el pánico es no sentir. Ese es el auténtico miedo para mi.

it

J. dijo...

El que no siente, no siente tampoco el miedo a no sentir. A medida que nos hacemos mayores la experiencia nos hace fríos, nos blinda en cierta manera. El mayor miedo es no querer querer, porque el enemigo al que nos enfrentamos se llama egoismo. Y eso aterra, el saberse egoista.

Que egoismo triste ese de elegir a quien querer.

P.D: Cuando eliges sale mal. Siempre. Se quiere o no se quiere. No hay elección.

Leyre dijo...

Espero que todo te salga genial. El arte te lleva, te llena, te siente. Va contigo. Ahora toca vivirlo y explorarlo en otro lugar...No dudes que te echarán de menos.Así será.

Más tarde volverás cargada de cosas para contar y de tristeza de los que sin querer habrán formado parte de tu vida. Por eso y por mucho más, merece la pena lo que haces. Suerte.