Minúscula vida



"Llegó, con la sonrisa entre los dientes y las alas batiéndose en duelo con la heterogeneidad del oxígeno que rodea a las mentes libres. Sucumbí, sin parpadear. Es imposible luchar contra las evidencias. Sí. Era evidente y fue letal. El brillo de sus palabras, capaces de cortar el aire ; y aquella verbalidad con la que se expresaban sus ojos, me rebanaron la sensibilidad. Todavía hoy, segrego be(r)sos que gritan su nombre. Hoy. Después de tantas vidas huyendo del AMOR, sigo derritiéndome cada vez que la evidencia me arranca, de cuajo, un trozo, bien rojo, de esta minúscula vida"

1 comentario:

David dijo...

La foto parece el origen de la senyera catalana, la leyenda dice que un caballero herido se limpio la mano ensangrentada en la bandera dorada del conde de Barcelona :)