
"Te busqué,
en los vértices
de mis sueños,
en la cornisa más alta
de mis pensamientos,
en la linealidad más curva
de mis desiertos,
en el acantilado
de mis afectos,
en los ojos
de quien supo ver
mis defectos.
En las calles
sin gente,
dónde nos perdimos
juntos
tantas veces,
en las lágrimas
de tormenta dorada,
en las risas
ajenas,
en los labios
de la noche,
en los amores
de alquiler,
en los corazones
sin rostro
y las caricias
sin nombre.
Te busqué
con mis mil ojos
y mis dos mil corazones,
pero quizás no existas
quizás deba inventarte,
para curar las heridas
de mis pesares"

















